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El hacktivismo cívico trae la economía interconectada a los ciudadanos

27 de junio, 2014 Por Susan Galer 0

Cualquiera que haya hecho cola para obtener servicios humanos, solicitado un permiso de construcción o perdido un neumático en un bache comprende la frustración de tratar con la burocracia gubernamental. Pero en la era digital, muchas personas se dieron cuenta de que no tiene que ser de esta manera.

Esta es la idea detrás del Code for America, una organización mundial empeñada en remplazar el gobierno lento y anónimo con soluciones rápidas y orientadas para la gente.

A través de becas y grupos de voluntarios, Code for America resuelve problemas cívicos con la tecnología. La organización conecta a una red de expertos en tecnología, ciudadanos y gobiernos en 31 ciudades en Estados Unidos, y socios con organizaciones en Japón, México y Polonia. Las “Brigadas” comparten su experiencia y trabajan con los gobiernos locales y las organizaciones de la comunidad para abordar distintos problemas. Los “hackatones” cívicos promueven activamente la participación en grupo, la generación de ideas y el desarrollo de aplicaciones que apoyan todo desde la interacción con los ciudadanos al sistema de justicia penal y salud pública. Además, el programa Empresas emergentes cívicas asesora a los empresarios para navegar los procesos de contratación gubernamental y la creación de empresas sostenibles.

En muchas formas, Code for America es una manifestación de lo que es posible en la economía interconectada, ya que todo cambia de jerárquico a descentralizado.

“Estamos ayudando a remodelar el gobierno de arriba a abajo para la colaboración”, dice Catherine Bracy, directora de organización comunitaria en Code for America.  “Las redes y la tecnología tienen un poder inmenso para cambiar la forma en que se gobierna. Podemos ayudar a conducir a un mundo donde los gobiernos son abiertos por defecto, y donde los ciudadanos tienen más oportunidades para participar, más allá de votar, firmar peticiones y protestar. Pueden realmente alcanzar áreas y construir partes del gobierno para resolver problemas que los ciudadanos no podían abordar antes”.

Crear un espacio para la innovación entre grupos que no se hablan es central para el objetivo de Code for America. De hecho, las asociaciones con el sector comercial privado son fundamentales para el éxito de la organización. Por ejemplo, SAP recientemente anunció su asociación con la Brigada de Code for America con planes para compartir la tecnología y la innovación de la empresa con cientos de desarrolladores en todo el mundo.

“Como organización, somos un miembro de un ecosistema energizado formado por no solo organizaciones sin fines de lucro o no gubernamentales como nosotros, sino también por empresarios y empresas establecidas como SAP”, dice Brady de Code for America. “Estamos emocionados por ser un miembro activo con todos en esta comunidad, incluyendo a SAP y a sus conexiones globales. SAP tiene una perspectiva única sobre lo que se necesita para lograr innovaciones a gran escala”.

Las aplicaciones suscitan la interacción con los ciudadanos y la innovación por las distintas zonas geográficas

Mientras las brigadas se enfocan en aplicar la tecnología para resolver los problemas únicos de las áreas locales, se están readaptando las soluciones en otros lugares con geografías similares. Este es el caso de una aplicación desarrollada con socios de Code for the Caribbean para ayudar a los agricultores en Jamaica a protegerse contra el robo de sus cultivos y ganado. Además de ahorrar millones que pierde la economía de Jamaica cada año, la Organización de las Naciones Unidas quiere expandir la información a una base de datos global que pueda ayudar a los agricultores en otros países agrícolas.

Otro líder de la innovación cívica que se asoció con Code for America es la Ciudad de México. Con una población de aproximadamente 20 millones de personas, la Ciudad de México es la ciudad más grande del hemisferio occidental. Como la capital de un país con una clase media creciente, sus instituciones deben evolucionar con la economía cambiante. “México tiene una de las comunidades de hackers cívicos más fuerte del mundo. Recibimos más solicitudes per cápita para su programa que el de Estados Unidos. Están creando herramientas que por primera vez ponen el poder de los datos en las manos de los ciudadanos”, dice Bracy.

Entre los resultados hasta la fecha se encuentra la aplicación Traxi, que les permite a los ciudadanos controlar la seguridad de los taxis antes de subirse. La aplicación a tiempo real rastrea los datos para identificar los taxis de confianza según parámetros como violaciones al código de seguridad o taxistas que toman caminos más largos de lo necesario.

Según Bracy, el programa en la Ciudad de México refleja el crecimiento del movimiento datos del gobierno abiertos. “En muchos lugares como la Ciudad de México, estamos viendo a los ciudadanos recolectando y produciendo datos.  Esto está generando un flujo de producción de datos de doble vía creado por los ciudadanos y fusionado con otros datos oficiales del gobierno que se comparten por las políticas de datos abiertos para que todos los usen”.

A pesar de funcionar en entornos políticos drásticamente diferentes en todo el mundo, la idea central de Code for America sigue siendo igual de convincente. Al unir los sectores público y privado, esta organización les muestra a los ciudadanos cómo pueden tener una voz más potente en las operaciones del gobierno mientras surge la economía interconectada. Después de todo, hay muchos innovadores fuera del gobierno que quieren ayudar a arreglar las cosas. Este es un canal para encontrar mejores maneras de hacer las cosas en lugar de frustrarse.

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