¿Grandes datos solo para grandes empresas?

Leemos, escuchamos o hablamos de “Big data”. En español, se refiere a los “grandes datos” o “grandes volúmenes de datos”. Dicho así, puede no significar mucho. Pero si hablamos del potencial que generan esos datos, empieza a volverse interesante. Veremos de qué se trata, pero, sobre todo, para qué puede servir.

En términos generales, los datos en sí no son lo importante. Acumular datos no es garantía de ningún resultado. En cambio, guardarlos de manera estructurada o con cierta lógica que permita luego realizar búsquedas o cruces de información a través de algoritmos o fórmulas mediante herramientas de análisis, estadísticas, y comparación de patrones, abre un mundo de posibilidades de aplicación.

Si a esos datos se les suman tecnologías o herramientas como “deep learning” o se aplica “inteligencia artificial” los resultados pueden ser asombrosos. Pero nos explayaremos sobre estos temas apasionantes en otras publicaciones.

El uso de Big data puede ayudar a detectar gustos, costumbres, preferencias o conductas de clientes y optimizar productos y servicios que mejoren la experiencia del usuario. Y más importante aún, repensar las estrategias de negocio, corregir desviaciones de objetivos, o mejorar el rendimiento y la rentabilidad de diferentes áreas o productos.

Pero es inevitable la pregunta que surge en muchos ejecutivos: ¿es útil y accesible para las Pymes? ¿es necesario que utilice esos datos ahora? ¿qué impacto tendrá en mi organización?

A pesar de lo grandilocuente que puede sonar el término “grandes datos”, las técnicas de uso y extracción de información y análisis mediante “big data” está al alcance y es útil para empresas de todos los tamaños.

Los datos están siempre. De una manera o de otra forma, las empresas almacenan información constantemente. También es cierto que muchas veces no guardan todo lo que debieran, pero nunca es tarde para comenzar. Por último, otras tantas tienen los datos a través de redes sociales, páginas web corporativas, campañas de marketing o registros de compra y venta de productos, pero no lo saben o no los utilizan.

Lejos de pensar en grandes corporaciones o en inversiones millonarias, las técnicas de análisis de grandes conjuntos de datos están al alcance de cualquiera. Gracias a herramientas en la nube que son mucho más económicas y a que los celulares, tablets y dispositivos electrónicos hacen que los clientes estén cada vez más conectados, el acceso a los datos para las Pymes está mucho más cerca de lo que muchos creen. El conocimiento que esconden esos datos (si son bien utilizados) es infinito.

No se trata de tener una megaestructura de hardware o recursos destinados a recolectar y procesar datos. Existe la posibilidad de que otras empresas brinden ese servicio de manera externa, habilitando al cliente a pagar por la capacidad de gestión que precise. Esta alternativa, llamada Big Data como Servicio (BDaaS), es análoga al concepto de Software como Servicio (SaaS) que se utiliza para aplicaciones de negocios u otros fines, lo que se traduce sin dudas en reducción de costos y en la optimización de la estrategia competitiva.

El Big Data proporciona así a las PYMEs una variedad de información que, convenientemente clasificada, contribuye a crear una estrategia común que aúna la experiencia de compra tradicional con la moderna (a través, sobre todo, de Internet), y que ayuda a conocer mejor las preferencias del cliente.

Para dimensionar este mercado, si hablamos solo de la información valiosa para las Pymes que utilicen la modalidad de BDaaS, en menos de un lustro moverá unos 40.000 millones de dólares, más de un tercio del volumen global del universo del Big Data. Solo en América Latina, IDC estimó para 2018 un volumen de USD 6.590 millones.

Según eMarketer, la firma de investigación del mundo digital, el número de compradores digitales latinoamericanos llegará a los 151,1 millones en el 2019. Está claro que esos compradores están dejando datos permanentemente y muchos de ellos compran también a Pymes por vías digitales o plataformas de e-commerce.

¿Qué sucede si las Pymes utilizan esos datos para mejorar sus productos y conocer mejor a sus clientes? Sin dudas, las que lo hagan estarán en mejores condiciones de captar una porción un poco más grande de la torta global de mercado. Lejos de afectar recursos adicionales, la información permitirá acortar ciclos de venta, enfocar mejor la estrategia hacia lo que los consumidores prefieren o necesitan, e incrementar la rentabilidad de la empresa.

El informe de Forrester “Cómo convertirse en una empresa impulsada por las ideas: una guía para empresas medianas” se explica cómo las pequeñas y medianas empresas pueden extraer más valor de los datos con las herramientas adecuadas, analíticas pull-style avanzadas y datos integrados a partir de fuentes coherentes. El gran desafío es lograr una calidad de datos consistente y unificada. Sin dudas, contar con una plataforma tecnológica integral, facilita el ordenamiento y la estructuración de datos. Las compañías que han implementado SAP Business One, por ejemplo, están un paso adelante en ese camino hacia la profundización del análisis de datos. Mediante el uso de la tecnología en memoria de SAP HANA, y su herramienta de modelación de datos SAP HANA Studio han potenciado la disponibilidad y operabilidad de información para extraer conclusiones en tiempo real que permiten tomar decisiones estratégicas en cuestión de segundos.

En la agenda diaria de los esforzados empresarios Pymes de América Latina, debería estar incluida la incorporación del Big data. No hay nada que temer. Por el contrario, está todo por descubrir. Y qué mejor que comenzar dentro de su compañía.

 

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