Fabricar monstruitos

Por: Johanna Gómez

Especialista en estrategia y marketing digital

Pareciera increíble, pero he conocido a varios empresarios que sin tener una clara intención al respecto, han “patrocinado” dentro de sus organizaciones trabajadores a los que por su antigüedad, resultados operativos, o sencillamente por tener afinidad con ellos, se les otorga tanto poder que terminan convirtiéndose en trabajadores tóxicos que a la postre se terminan convirtiendo en una especie de monstruitos para sus propias organizaciones.

En alguna oportunidad realizando una consultoría a una empresa me encontré con una situación donde el presidente y dueño de la compañía, había empoderado de tal manera a uno de sus asistentes de sistemas más antiguos, a tal punto que él manejaba en su totalidad no sólo información referente a su área, sino todas las claves financieras de las cuentas bancarias de esta organización.

El empoderamiento de este funcionario era tal, que no que no tenía subordinación con su jefe directo y su trato hacia sus compañeros de trabajo era hostil e irrespetuoso generando un mal clima laboral, Cuando ya era evidente el daño causado por las actitudes tóxicas por este empleado de “confianza” y se fueron a tomar las medidas necesarias dentro de las cuáles incluía su despido, no fue posible hacerlo de inmediato, pues primero se debía recuperar todas las claves bancarias y de correos que esta persona manejaba de manera “exclusiva”

En el 2015, la Escuela de Negocios de Harvard realizó un estudio denominado TOXIC WORKERS, realizado por Michael Housman y Dylan Minor. Esta investigación la realizaron midiendo una población de más de 50.000 trabajadores en 11 compañías y documentando la relación entre la toxicidad y la productividad y el efecto que un trabajador tóxico tiene sobre sus compañeros.

Los datos obtenidos por este estudio arrojan entre otras las siguientes conclusiones:

  • 80% de los empleados perdió tiempo de trabajo y preocupándose por la rudeza y las malas maneras de su compañero tóxico.
  • 78% dijo que su compromiso con la organización disminuyó ante la presencia de comportamientos tóxicos.
  • 66% Reconoció que su desempeño y productividad disminuyeron.
  • 12% Dejó sus trabajos debido a un ambiente negativo.

Una de las conclusiones más importantes de esta investigación es que se descubrió que los buenos trabajadores que brindan un rendimiento constante y cuentan con los valores deseados por la compañía aportan un ahorro medio de 5.300 dólares a la empresa, mientras que evitar a un trabajador tóxico o dejarlo marchar rápidamente genera un ahorro de 12.500 dólares. Este estudio nos invita a reflexionar que si bien es cierto un líder debe ser aquella persona que inspira, motiva y potencializa a su equipo de trabajo, no debe permitir que la información vital de la empresa la maneje un sólo empleado y mucho menos tolerar que un funcionario se crea “absolutamente indispensable” dentro de una organización y menos cuando este falso empoderamiento se refleje en actitudes tóxicas afectando negativamente el clima laboral de la empresa.

Este estudio nos invita a reflexionar que si bien es cierto un líder debe ser aquella persona que inspira, motiva y potencializa a su equipo de trabajo, no debe permitir que la información vital de la empresa la maneje un sólo empleado y mucho menos tolerar que un funcionario se crea “absolutamente indispensable” dentro de una organización y menos cuando este falso empoderamiento se refleje en actitudes tóxicas afectando negativamente el clima laboral de la empresa.


Conozca más sobre Johanna Gómez

Economista con énfasis en administración de la Universidad Santo Tomás y diplomado en marketing digital. Después de haber estado en la industria aseguradora por más de 10 años, se reinventa profesionalmente e incursiona en el sector de los centros comerciales, llegando a ser la gerente general de 6 de los más importantes centros comerciales de la capital colombiana. A partir de todas las situaciones comerciales y de servicio al cliente que ha vivido a lo largo de su trayectoria profesional, Johanna imprime su sello personal en sus conferencias y seminarios, compartiendo experiencias positivas y enseñando estrategias prácticas para obtener resultados comerciales exitosos. Desde hace 10 años hace parte de los conferencistas empresariales de FENALCO y actualmente también hace parte de los conferencistas y coach de liderazgo mundial de JOHN MAXWEEL TEAM y de la CÁMARA DE COMERCIO DE BOGOTÁ. Autora y escritora de la editorial Book-Boom en temas empresariales para Escuelas de Negocios y Facultades de Administración.

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